viernes, 25 de septiembre de 2009

CARTA INAGINARIA

Paraná, 17 de septiembre de 2009

Mi querida Emily: (no sé si está bien escrito)

La llamaré así por la poetiza Emily Dickinson pues vi un documental sobre ella y existen asombrosa similitudes entre ella y usted. ¿Alguna vez leyó sobre ella? Es un día hermoso para escribir cartas de amor. ¡Ay, qué lindo clima para enamorarla descaradamente! No tema, bien sabe Usted cómo me sé comportar. Aunque no ha sido por que no sea usted extremadamente atractiva, ENCANTADORA. Ayer no escribí nada, hoy trataré de ponerme al día con usted, mi bellísima Emily. Yo he abandonado mis expectativas con Gaia ya que, al ser gemela de Amelia nunca podré estar completamente a solas con ella. ¡Qué celosa se pondría usted, mi adorable Amelia! Perdón, Emily. Es que cuando uno tiene tanto arrastre se confunde. Consuélese que Sartre le daba encargos a una de sus amantes para otra y eso yo no lo haré JAMÁS. Bueno, si fuera muy importante… ¡Tampoco! Superado el imaginario “triángulo amoroso” me consagro con todas mis fuerzas a su admirada persona. (Un poco rebuscado, ¿no?)

Como compré una impresora de esas que hacen cosas que usted en su juvenil inocencia mi se imagina… Sergio me instaló el Corel. Es viejito pero no se imagina cuánto sirve aún. ¡Toda una lección…! No debe existir nada que podamos catalogar de absolutamente inútil… Bueno, lo que quería decirle es que esta mañana de domingo y después de una feroz batalla usted le ganó al Corel y aquí me tiene, todito para usted, pero todito. ¿Poemas nuevos? ni siquiera intentos. Tengo una carpeta de bosquejos donde capaz haya algo que tenga salvación. Es cierto, “no hay nada inútil.” Si la ve a Amelia, ¿le pregunta por Raúl? yo no lo hago, así, mi querida princesa no se pone celosita. Hoy también pensaba seguir con Sartre. Me hice el compromiso de terminarlo porque cada cosa que dejo a medias me hace sentir mal. Me defraudo. Encima yo con esta bocota le cuento a medio mundo lo que hago o voy a hacer y al tiempo si me preguntan ya lo abandoné por algo que esta vez sí voy a concluir… hasta que encuentro otra cosa que ¡esta vez si, ¡y sin dudas, voy a concluir! ¡Amada mía, vaya si sabe usted de esa faceta de mi persona! ¡Cómo estará nuestra amiga Amelia porque no le devolví el mensaje de feliz primavera que me envió ayer! Anoche, el poco tiempo que tuve luego de cenar se lo dediqué a Flopy, mi sobrina. Ayer hice una travesura, o una estupidez de viejo verde: En la parada de colectivo estaba una mujer con la hija o una sobrina. Mientras esperaban el colectivo la señora se puso a rascarle la espalda, entonces comencé a hacerle señas señalándome con el dedo como para ofrecerme, con la caballerosidad que me distingue, a rascarle yo. La mujer empezó a reírse y después le contó a la chica y se reían. No sé si esta señora habrá entendido o si creyó que quería que me rascara la espalda a mí también. ¡Jajaja!

Mi ya muy querida Emily: La abrazo con todo mi corazón. Con mis brazos que según dicen, son demasiado largos… INFAMIAS, ayer no me alcanzaron ¡ni para rascar una espalda! No tema, soy pura cáscara.

La besa descaradamente,

Juan De Garay y Corrientes

No hay comentarios:

Publicar un comentario