Que bello el ademán de tus pinceles
Matizando las penumbras imprudentes;
Las besa su dulzura y obedientes
se esfuman entre rosas y claveles.
Ellos suben de tu mano las pendientes
que llevan del dolor a la frescura
del campo desbordante de pastura
y al trino con mil tonos diferentes.
Quién pone tal matiz de cielo abierto
en los tintes de tus ojos, un concierto
de sueños, en colores y poesías!
Y si el cielo me dejase abandonado
al cielo volveré, pues me ha besado
tu cósmico pincel y luego el día.
A nombre de: Mario D. Raffo
Hermosa tu poesìa,Mario. Llena de color, aromas y ternura. Me encantò. Silvia
ResponderEliminarQuerido Duende ¿es tuya esta poesía tan bella?
ResponderEliminarme ha gustado mucho.Y este espacio que has abierto también (¿te digo algo al oído...ESTAS CRECIENDO A PRISA HERMANO...) Te quiere siempre La hadita loca que te acompaña en la poesía.
Gracias a las dos. ¿Quién eres, Silvia? ¿Cómo encontraste el blog?
ResponderEliminarSaludos a las dos.
Hermana, miles de besos,
Mario